La ametralladora Gatling


En 1861, Robert Jordan Gatling inventó un arma de fuego considerada la primera ametralladora: la Gatling. La patentó en 1862, y se constituyó como uno de los modelos más exitosos de armas automáticas, puesto que combinaba fiabilidad con una alta cadencia de disparos y facilidad en la recarga. En la actualidad se asocia el «sistema Gatling» con las armas que poseen un sistema de cañones rotativos similar.

El sistema de la Gatling utilizaba varios cañones rotativos, seis inicialmente, alrededor de un eje central, que se enfriaban mientras giraban y permitían automatizar la secuencia de disparo y recarga al mover una manivela (por lo que, en sus inicios, no podría considerarse un arma automática). Los cañones giraban en sentido horario: cada uno tomaba un cartucho del cargador superior, disparaba al llegar a la posición designada, expulsaba el casquillo por la parte inferior izquierda y continuaba rotando hasta volver a la parte superior para ser recargado.

Aunque Robert Gatling estudió medicina, y sus conciudadanos siempre le llamaron «doctor», no parece que haya ejercido la profesión médica, dedicándose en su lugar a la invención, algo que parece ser que ya le venía de familia, puesto que su padre, un próspero granjero de Carolina del Norte, también había creado varios inventos.

Siguiendo la tradición familiar, por tanto, entre 1857 y 1860, Robert Jordan Gatling registró a su nombre varias patentes, casi todas ellas relacionadas con la agricultura o la construcción, pero en 1861, en plena Guerra Civil, observó desde la ventana de su despacho en Indianápolis, como descendían del tren los soldados heridos y mutilados que retornaban del frente.

La guerra transcurría de manera similar a las guerras napoleónicas: los soldados formaban en línea, apuntaban sus fusiles, disparaban, reponían la munición y, a la orden de sus oficiales, cargaban contra el enemigo. Se le ocurrió que, si un solo soldado tuviera la potencia de fuego de cien hombres, no estarían todos ellos estáticos, disparándose entre sí, y mucho menos podrían «cargar», puesto que los atacantes serían segados como la hierba es cortada por una guadaña.

Unas semanas más tarde, Gatling llevó sus diseños a un mecánico para que le construyera el arma que había imaginado. Seis meses más tarde, había construido el primer prototipo plenamente funcional. En la subsiguiente demostración pública los disparos se pudieron oir a cinco millas. La nueva arma construida por Gatling disparaba 200 proyectiles por minuto, y las balas fueron capaces de partir por la mitad un árbol de 25 centímetros de diámetro en menos de 30 segundos.

Sin embargo, cuando Gatling presentó su invención al ejército, no encontraron el mérito de esta nueva arma. Gatling no se desanimó. Llevó sus planos a una fábrica de Cincinnati y mandó construir doce «Gatlings», varias de las cuales consiguió vender al general Benjamin Butler por mil dólares cada una. Butler logró defender la cabeza del puente sobre el río James frente a la carga de la caballería confederada gracias a estas Gatlings.

Robert Gatling continuó mejorando su arma, y nuevas demonstraciones tuvieron lugar en 1865. Esta vez sí impresionaron al departamento de artillería, que encargó un centenar de unidades. La Gatling se adoptó oficialmente por el ejército de los EE.UU. el 24 de agosto de 1866.

El doctor Gatling viajó por Europa para vender su arma, y nuevos modelos eran diseñados continuamente, incluido un modelo de cañón corto, comprado por los británicos para ser montado sobre los camellos. En la última parte del siglo XIX, la ametralladora Gatling fue ganando prominencia, en especial en 1879, cuando durante la guerra entre Inglaterra y las tribus zulús de África se convirtió en un elemento decisivo. Un pequeño destacamento británico liderado por Lord Chelmsford derrotó un contingente zulú mucho mayor, a las órdenes del rey Cetywayo. En un enfrentamiento, una única Gatling acabó con más de 400 guerreros tribales en solo unos minutos.

Gatling murió en 1903. A pesar de que para entonces su ametralladora había evolucionado mucho (como por ejemplo, con el motor eléctrico que sustituía a la manivela manual), las nuevas ametralladoras automáticas, como la Maxim eran más ligeras y fiables, y usaban la energía del retroceso para eyectar cada casquillo disparado e insertar un nuevo cartucho. El ejército estadounidense declaró la Gatling obsoleta en 1911.

Si quieres saber más sobre la ametralladora Gatling, puedes visitar estos enlaces:

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