El «fonógrafo» era un aparato capaz de grabar y reproducir el sonido. De hecho, fue el primero en grabar (y después reproducir) la voz humana. Fue su inventor, Thomas Edison, quien lo logró, en 1877, siendo sus primeras palabras: «Hallo!» y «Mary had a Little Lamb» («¡Hola!» y «Mary tenía un corderito»).
Hasta la invención de Edison existían otros aparatos capaces de grabar el sonido, aunque no de reproducirlo. En 1857, el francés Édouard-Léon Scott de Martinville, obtuvo una patente para su «fonautógrafo». Inspirado en la técnica fotográfica, consistía en una bocina que captaba las ondas sonoras. Un diafragma transmitía estas vibraciones a un pelo grueso de animal que representaban gráficamente el sonido en un cilindro que se hacía girar mediante una manivela. Este aparato permitía grabar sonidos, pero no su reproducción (aunque en 2008 un grupo de técnicos y científicos consiguieron reproducir un «fonoautograma» de 1860).
El fonógrafo de Edison consistía en un cilindro giratorio con ranuras helicoidales recubierto de una lámina de estaño. Una aguja, fijada a un diafragma o membrana que recogía las vibraciones sonoras captadas por una bocina, iba hundiendo la lámina en las ranuras del cilindro, mientras este giraba, produciendo surcos verticales que generaban huellas redondeadas de distinto ancho y profundidad correspondientes al tono e intensidad del sonido.
La reproducción se realizaba de la misma manera, guiando la aguja sobre el papel de estaño hundido, lo cual provocaba vibraciones en el diafragma, que se amplificaban mediante una bocina. Este método tenía el inconveniente de que el papel de aluminio se desgastaba rápidamente. Los cilindros de cartón recubiertos de estaño evolucionaron hacia cilindros de cera sólida, de mayor calidad y durabilidad, en 1889.
Inspirados por el fonógrafo, surgieron otros inventos similares, siendo el de mayor relevancia el «gramófono». En este, se sustituye el cilindro por un disco plano. Además, se modifica la posición y el movimiento de la aguja. La grabación se realiza mediante un surco en el disco, con un registro lateral del sonido, lográndose mayor nitidez y calidad. La patente del gramófono fue registrada en 1887 por el alemán nacionalizado estadounidense Emile Berliner.
La popularidad del gramófono sobre el fonógrafo vino, sobre todo, por la facilidad de acceso del público a los soportes ya grabados. Mientras que, al principio, la grabación de los cilindros se realizaba de uno en uno (se instalaban varios fonógrafos y se obtenían tantas grabaciones como fonógrafos captaran el sonido), ya para 1893 Berliner había iniciado la producción industrial de discos utilizando moldes de cobre obtenidos por electrólisis. En cuanto al fonógrafo, en 1901, Edison patenta el “Gold Molded”, un cilindro de cera obtenido a partir de un molde, lo que permitía la realización de copias. En resumen, mientras que los cilindros de Edison eran caros, difíciles de duplicar y variaban sus formatos ampliamente (había de varias duraciones, distintos materiales, grabados a diferentes velocidades…) los discos eran fáciles de replicar masivamente a partir de un molde, y al tiempo, eran también menos frágiles que los cilindros y más fáciles de almacenar; además pronto se estandarizaron tanto en velocidad de reproducción como en extensión y materiales. No solo eso: Edison veía el fonógrafo como una herramienta de dictado, mientras que Berliner veía el gramófono como una herramienta de entretenimiento masivo (su compañía Victor Talking Machine fue comprada por la RCA en 1929).

Si quieres saber más sobre el fonógrafo y su historia, puedes seguir alguno de los siguientes enlaces:
- https://es.wikipedia.org/wiki/Fon%C3%B3grafo
- https://www.centrodedocumentacionmusicaldeandalucia.es/exposiciones/musica-mecanica/instrumentos-mecanicos-grabadores-y-reproductores
- https://blogs.upm.es/museotelecomunicaciones/primeras-grabaciones-de-sonido-el-fonografo-y-el-gramofono/
Este artículo forma parte de la serie de artículos «Lugares, artilugios y otras locuras», relacionados con la novela «El falso espejo del rey Salomón».

Deja una respuesta