Carlos Linneo
El 23 de mayo de 1707 viene al mundo Carlos Linneo, en Rashult (Suecia). No era costumbre hasta esa época que los suecos adoptaran un apellido permanente, y el padre de Carlos, Nils, fue el primero de su estirpe en hacerlo. Para ello, escogió el nombre Linnaeus, como forma latinizada de lind, «tilo» en sueco. Nils Linneo era pastor luterano en Stenbrohult, en Esmolandia, y botánico aficionado, y la madre de Carlos, Christina, era la hija del rector de Stenbrohult. Al morir éste, Nils lo sustituyó en el puesto.
La botánica interesó a Carlos Linneo desde muy joven. Durante su estancia en la Universidad de Upsala, donde aún siendo estudiante ya impartía clases, Linneo empezó a dudar del sistema de clasificación de Tournefort, el existente y principal en aquel momento, y decidió crear uno propio. Ya trasladado a los Países Bajos, donde inició su doctorado, publicó un manuscrito en el que había estado trabajando en Suecia, bajo el nombre de «Systema naturæ», y que en sucesivas ediciones se convertiría en el punto de partido de la nomenclatura zoológica.
En 1741, Linneo fue nombrado profesor en medicina en la Universidad de Upsala. Previamente había estado cerca de un año en Inglaterra, había vuelto a Suecia y había formado una familia. Su responsabilidad estaba en los temas relacionados con la medicina, pero pronto consiguió la responsabilidad sobre el jardín botánico y todo lo relacionado con la botánica y la historia natural. Para ello, intercambió funciones con otro médico, Nils Rosen. Tras varios viajes por Suecia, en 1750 se convierte en rector de la Universidad de Upsala. En 1753, publica «Species Plantarum». Junto con su «Systema naturæ» se considera esta publicación el comienzo de la nomenclatura botánica moderna. El rey de Suecia lo nombró ese mismo año caballero de la Orden de la Estrella Polar, convirtiéndose en el primer civil en Suecia con dicha distinción.
Tras múltiples incidentes de salud durante sus últimos años de vida, murió el 10 de enero de 1778 en Hammarby, donde solía pasar los veranos. Allí había construido un jardín donde cultivaba las plantas que no podían cultivarse en el jardín botánico de Upsala.
El Real Jardín Botánico de Madrid
Entre 1774 y 1781, el asesor científico Casimiro Gómez Ortega y el arquitecto Francisco Sabatini trabajaron en el proyecto del nuevo jardín botánico en el Paseo del Prado de Madrid. En 1755, Fernando VI había instalado el Real Jardín Botánico en la Huerta de Migas Calientes (actualmente Puerta de Hierro, a orillas del río Manzanares), aunque la continua ampliación del mismo llevó a que Carlos III ordenara su traslado. Entre 1785 y 1789 Juan de Villanueva realizó un segundo y definitivo proyecto. El jardín ocupaba una superficie de 10 hectáreas distribuidas en tres niveles aterrazados, rematados en las esquinas con fuentes circulares. En estos años se ordenaron también las plantas según el método de Linneo. Éste fue invitado por Fernando VI a venir a España, aunque rehusó la oferta, si bien envió un discípulo que se ocuparía de transmitir las ideas de Linneo en nuestro país.
A comienzos del siglo XIX el Real Jardín Botánico se había convertido en uno de los jardines botánicos más importantes de Europa. Su director, el botánico Antonio José Cavanilles, uno de los más importantes de la historia de la ciencia española, reorganizaría el Jardín, el herbario, los semilleros y daría al centro una relevancia internacional. Además de su uso científico, el jardín solía ser frecuentado durante la primavera y el verano por la alta sociedad. La guerra de la Independencia, sin embargo, trajo el abandono del jardin durante el primer tercio del siglo.
En 1857 el director del jardín era Mariano de la Paz Graells. Además de zoólogo era el director del Museo de Ciencias Naturales y mandó realizar importantes reformas. Suya fue también la propuesta de realizar un monumento en el jardin a Carlos Linneo.
Así, en el centro del estanque de la Plaza de Linneo (en la Terraza del Plano de la Flor) se mandó alzar una columna de granito de base cuadrangular con cuatro caños en la base y adornada en los laterales con nombres de botánicos. En la parte superior de dicha columna se colocó el busto en bronce de Carlos Linneo.
Fue también en esa época que se instaló un zoológico, aunque años más tardes se trasladaría al Jardín del Buen Retiro (donde se conocería como Casa de Fieras).
El jardín, no obstante, fue perdiendo parte de su extensión: en 1882 se segregan dos hectáreas para construir el edificio que actualmente ocupa el Ministerio de Agricultura y en 1893, se abre la calle de los libreros (la cuesta de Claudio Moyano), quedando la superficie reducida a las ocho hectáreas actuales.
Si quieres saber más sobre Carlos Linneo y el Real Jardín Botánico, puedes acceder a alguno de los siguientes enlaces:
- https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Linneo
- https://expodelaluz.com/producto/03-el-real-jardin-botanico/
- https://patrimonioypaisaje.madrid.es/portales/monumenta/es/Monumentos-y-Edificios-Singulares/Ano-Galdos/Carlos-Linneo-Carl-von-Linne-/?vgnextfmt=default&vgnextoid=0d18091d1b9c4510091d1b9c45102e085a0aRCRD&vgnextchannel=05d3f7c815430710VgnVCM2000001f4a900aRCRD
- https://rjb.csic.es/galeria/esculturas/
- https://es.wikipedia.org/wiki/Real_Jard%C3%ADn_Bot%C3%A1nico_de_Madrid
- https://rjb.csic.es/el-rjb/historia/
Este artículo forma parte de la serie «Lugares, artilugios y otras locuras», relacionados con la novela «El falso espejo del rey Salomón».

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