San Simeone Piccolo


Al otro lado del Gran Canal en el que se encuentra la estación de ferrocarril «Venezia Santa Lucia» se haya la iglesia de San Simeone Piccolo. De ella decía Napoleón que a lo largo de su vida había visto muchas iglesias con cúpula, pero nunca una cúpula sin iglesia. Su enorme cúpula verdosa, y las escaleras que llevan hasta su entrada conforman un paisaje de impresión que hace pensar, al observarla desde el otro lado del canal, que se trata de una iglesia mucho mayor de lo que es en realidad.

Piccolo significa «pequeño» en castellano. Existe otra iglesia llamada San Simeone «Grande» (en realidad San Simeone Profeta), en el barrio de Santa Croce de la ciudad de Venecia. Así, por el tamaño, se comparaban ambas iglesias, aunque como suele ser habitual, el tiempo tiende a la ironía, y hoy en día la iglesia más «piccola» de las dos, es la mayor. En cualquier caso este nombre de San Simeone Piccolo es coloquial siendo su denominación oficial «Chiesa dei Santi Simeone e Giuda» (Iglesia de los santos Simeone y Judas).

La actual San Simeone Piccolo se construye en 1738 por el arquitecto Giovanni Antonio Scalfarotto, en el mismo espacio físico en el que ya existía otra iglesia en el medievo. Influenciado por un estilo bizantino, popular en la Venecia de la época, y probablemente inspirado por el Panteón de Roma, Scalfarotto dota al edificio de una planta circular y una gran cúpula emblemática, recubierta en cobre y que al oxidarse por el paso del tiempo le proporcionará una patina verde («cardenillo») cuyo color no es poco habitual en otras cúpulas y tejados venecianos.

El interior del templo es circular, con dos altares laterales y uno principal, enmarcado éste por las estatuas de los santos patrones de la iglesia, San Simeón y San Judás.

Bajo la iglesia se encuentran las criptas. Existen variadas opiniones acerca de la época en la que fueron construídas, principalmente porque contiene catacumbas, y mientras que algunos datan estas criptas y catacumbas en el año mil, casi seiscientos años después de que las catacumbas fueran habituales en el cristianismo (y por tanto procedente del templo que San Simeone Piccolo sustituiría), otros afirman que la cripta es del mismo período que el resto de la iglesia actual. En cualquier caso, es uno de los detalles más pintorescos del templo: la cripta consiste en dos pasillos que se cruzan en una estancia octogonal. Desde ellos se accede a un total de veintiuna capillas, aunque varias de ellas se encuentran tapiadas y sin explorar (la cripta abandonó sus funciones como lugar de enterramiento en el año 1806).

En la rotonda central de esta estancia octogonal existe un altar y muchos de los techos y paredes se encuentran decorados. En estas últimas aparecen pinturas que referencian el Via Crucis, mientras que en los techos los motivos son del Antiguo Testamento; además también es posible encontrarnos con representaciones de esqueletos y calaveras. Al final de uno de los pasillos encontramos un gran fresco de un esqueleto con la leyenda «Memorare Novissima Tua et in Eternun Non Peccabis – Miseremini mei  – Miseremini mei» («Recuerda tus últimos días y nunca pecarás. ¡Compadeceos de mí! ¡Compadeceos de mí!»). La cripta no está iluminada con luz eléctrica, aunque al visitante se le proporciona una vela para que pueda acceder a ella, por lo que la visita se torna en un espectáculo lóbrego y fantasmagórico.

El edificio está a cargo de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro y celebra la misa, como es habitual en esta fraternidad, según la forma extraordinaria del Rito Romano (en latín, previo a las reformas del culto de 1970).

Si quieres conocer más sobre la iglesia de San Simeone Piccolo en Venecia, puedes seguir alguno de los siguientes enlaces:

Este artículo forma parte de la serie de «Lugares, artilugios y otras locuras», relacionados con la novela «El falso espejo del rey Salomón».


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad