El Museo Negro de Scotland Yard


Scotland Yard (oficialmente New Scotland Yard) es el nombre del cuartel de la Policía Metropolitana de Londres; no se suele referir únicamente a la sede física, sino al propio cuerpo policial.

El nombre procede de la calle Great Scotland Yard, por donde se entraba oficialmente al cuartel original de la Policía Metropolitana, ubicada en realidad en el número 4 de Whitehall Place. En 1890 se reubicaron los cuarteles a un edificio de Victoria Embarkment, y adoptaron el nombre de New Scotland Yard. No sería el único traslado, pero desde entonces se adoptó el nombre de «New Scotland Yard» para sus sucesivas sedes.

En 1875, el inspector Percy George Neame, ayudado por el agente Randall, habían coleccionado una serie de objetos relacionados con varios crímenes, con la intención de instruir a los nuevos policías en la detección y prevención de delitos. En principio, se trataba tan solo una exhibición de objetos curiosos en una habitación pequeña, a la que accedían los agentes como parte de su formación.

No existió un libro de registro hasta 1877. Para entonces, se había hecho más o menos popular y era mostrado a los dignatarios como una curiosidad, pero no se trataba de un museo abierto al público. Este «Museo del Crimen» comenzó a llamarse «Museo Negro» (Black Museum) cuando se rechazó la entrada de un periodista del periódico The Observer y éste escribió un artículo sobre la morbosa colección, acuñando dicho término.

El Museo Negro de Scotland Yard adquirió cierta fama por aquellas fechas, y era mostrado a menudo a personajes famosos como Arthur Conan Doyle (creador del detective Sherlock Holmes) o el mago y escapista Harry Houdini. En ocasiones se han hecho exhibiciones puntuales, pero tal y como antaño, el museo solo está disponible, mediante cita previa, a oficiales de policía. Consta de dos partes: la primera que pretende recrear la vieja habitación tal y como era alrededor de 1880 (con colecciones de armas utilizadas en los crímenes, y otras exhibiciones anteriores a 1900), y una segunda en la que existen distintas vitrinas agrupadas por «temas» (asesinos famosos, secuestros, espionaje, etc…).

Entre las exhibiciones más famosas del museo se encuentra una colección de sogas utilizada para ahorcar a los reos, u otra de máscaras mortuorias de los presos ejecutados en la prisión de Newgate. Se exponen también muchos objetos ligados a los más famosos criminales de la época, además de una extensa colección de las armas que fueron utilizados en crímenes de renombre. Podemos encontrar, además, cartas supuestamente escritas por Jack el Destripador, venenos y placas de imprenta para falsificar billetes, o incluso la bomba que los nacionalistas irlandeses colocaron en la estación londinense de Paddington en 1884 y que no estalló.

Si quieres aprender más sobre el «Museo Negro» de Scotland Yard, puedes acceder a los siguientes enlaces:

Este artículo forma parte de la serie de artículos «Lugares, artilugios y otras locuras», relacionados con la novela «El falso espejo del rey Salomón».


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