El Teatro Español de Madrid


El 21 de septiembre de 1583 tiene lugar la primera representación en el entonces llamado «Corral del Príncipe», por parte de la Cofradía de la Sagrada Pasión. Años más tarde, el inmueble que habían adquirido para tal fin, en la calle del Príncipe y aledañas (ya existía en esa misma calle otro corral de comedias, el de «la Pacheca»), es vendido al Ayuntamiento de Madrid aunque en él se seguirán representando comedias hasta que, en 1745, se levanta un nuevo edificio, un teatro a la italiana, diseñado por Juan Bautista Sachetti, arquitecto mayor de Madrid, con la colaboración de Ventura Rodríguez. Es entonces cuando pasa a llamarse «Teatro del Príncipe».

Como si de equipos rivales se tratara, el Teatro del Príncipe tuvo, en el siglo XVIII un grupo de seguidores, los Chorizos, enfrentados a otro grupo, los Polacos, partidarios de otro teatro: el Teatro de la Cruz.

El 11 de julio de 1802, el Teatro del Príncipe fue destruido en un incendio y hubo de rehabilitarse. No fue hasta cinco años más tarde que el teatro, reedificado en el mismo lugar que el anterior, quedó terminado.

En 1849, reinando Isabel II, se cambió la denominación y pasó a llamarse Teatro Español. Aunque seguía siendo el titular el Ayuntamiento de Madrid, se arrienda al Gobierno y pasa a ser teatro nacional. Por poco tiempo: en mayo de 1851, el Teatro vuelve a ser gestionado por el municipio.

Es famoso el túnel que unía el Palacio Real con el teatro. A través de dicho túnel, partiendo del palacio, se accedía al Teatro Real, a una antecámara de tres pasillos, uno de los cuales daba directamente al palco ocupado por el monarca; los otros dos conectaban con dos edificios religiosos del Barrio de las Letras. Este túnel fue mandado derribar por órdenes de José Bonaparte, aunque aún existen tramos del mismo.

También se conoce otro pasadizo secreto, al que se accedía por una pequeña puerta gris entre los números 1 y 3 de la calle del Prado, en realidad una antigua «servidumbre de paso» al Teatro Español, de cuando era corral de comedias, utilizado por Godoy para asistir a la sala.

El edificio fue declarado en ruina y clausurado, al menos desde 1887, hasta que en 1895 vuelve a abrir las puertas, ya reformado.

Tras la Guerra Civil Española, aunque el Ayuntamiento de Madrid permanecía con la titularidad, la gestión pasa a ser del Estado.

En octubre de 1975, un nuevo incendio obliga a que cierre sus puertas durante cinco años. En 1981, la gestión vuelve al Ayuntamiento.

Si quieres saber más sobre el Teatro Español, puedes visitar los siguientes enlaces:

Este artículo forma parte de la serie «Lugares, artilugios y otras locuras», relacionados con la novela «El falso espejo del rey Salomón».


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